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Brote de cualquier etiología


Procedimientos generales para la investigación de brotes

Introducción

Uno de los temas más interesantes y desafiantes para un epidemiólogo o “investigador de enfermedad” en la área de la salud pública son las investigaciones de brotes. Sabemos que frente a una situación de sospecha de la ocurrencia de un brote, hay una presión de la sociedad civil hacia una respuesta del poder público en cuanto a las acciones para aclarar las causas y así ejecutar medidas rápidas y efectivas de prevención y control. En éste escenario, la epidemiología proporciona a partir de un abordaje sistemático con bases científicas, la toma de decisiones y el encaminamiento de una investigación del brote. En este escenario, los profesionales de la salud tanto locales como regionales tienen la responsabilidad de detectar y evaluar el riesgo en una primera fase. Por lo tanto los conceptos básicos en investigación de brote son necesarios para que puedan reconocerse en forma temprana, investigarlo y tomar las medidas adecuadas para la prevención y el control de nuevos casos, además de promover la comprensión de la importancia de investigar estos eventos.

Definiciones de brote y epidemia

Un brote se define como un número de casos de una enfermedad o evento, en un área y tiempo determinado, mayor a lo esperado. Para que sea brote debe existir un nexo entre los casos. Otra definición de brote muy usada es: ocurrencia de una enfermedad en dos o más personas; pero aquí hay que tener en cuenta aquellas enfermedades nuevas o eliminadas, ya que  UN SOLO caso es considerado un brote y se hace necesario investigar, ejemplo de las mismas sería un caso de poliomielitis, un caso de sarampión, etc.

Se denomina como grupo de casos o conglomerado (Cluster) de casos, al aumento de casos de un evento en un espacio o un tiempo definidos en una cantidad mayor a lo esperado, y es la manera más temprana de detectar un brote.

El término epidemia se define igual que el de brote, la ocurrencia de casos de enfermedad u otros eventos de salud con una incidencia mayor a la esperada para un área geográfica y periodo determinados. El número de casos que indica la presencia de una epidemia varía según el agente, el tamaño y tipo de población expuesta, su experiencia previa o ausencia de exposición a la enfermedad y el lugar y tiempo de ocurrencia, generalmente se utiliza en situaciones donde el evento implica un gran número de personas y/o alcanza o abarca un área geográfica extensa, por ejemplo un distrito, departamento.

Identificando un brote

Los brotes pueden ser identificados durante la vigilancia de rutina, donde se observa un aumento en el número de casos de una enfermedad específica mayor a lo esperado. Para esto se utilizan herramientas como el canal endémico, el índice epidémico, la comparación de tasas. A veces, se detecta cuando una persona se enferma, consulta al médico y comenta que los individuos con los que se relaciona o socializa también están enfermos. Es importante que ese profesional de salud sospeche que hay un problema e informe a las autoridades locales sobre el evento. Además, los medios masivos de comunicación juegan un papel importante en la identificación y notificación de los brotes o epidemias.

En algunas ocasiones, el exceso de casos pueden no representar un brote, pero si deberse a un cambio en el sistema de vigilancia o en la definición de caso empleada o en una mejoría de los procedimientos de diagnóstico o un error de interpretación de éstos diagnósticos.